Llegar al libro
número 31 publicado es tener la certeza de que la fuente de las grandes
historias es inagotable, especialmente cuando tratamos con la historia más
grande de todos los tiempos. Es con inmensa alegría y un toque de reverencia
que hoy les entrego el tercer volumen de nuestro viaje: la Colección Voces del
Reino.
Si en el Libro 2
(Marcos) tragamos el polvo y el sudor de Galilea al ritmo jadeante de Horacio
Quiroga, ahora los invito a aclararse la garganta y ponerse cómodos en el
sillón. El escenario ha cambiado por completo.
El Evangelio de
Lucas es el relato médico, detallista y profundamente humano. Es el Evangelio
de la compasión, centrado en los marginados, las mujeres, los enfermos y los
pecadores arrepentidos. Pero también es el libro de las grandes máscaras
sociales, donde Jesús se sienta a la mesa de los fariseos ricos para exponer
sus hipocresías.
Para reescribir
esta obra maestra de análisis humano, manteniendo el 100% de fidelidad
teológica a los milagros y a las enseñanzas de Cristo, necesitaba un autor que
fuera un verdadero “cirujano” del alma. Alguien capaz de diseccionar el
orgullo, la vanidad y la etiqueta con una ironía fina, empática y elegante. No
hubo duda: convoqué al genial Benito Pérez Galdós.
En Lucas: El
Evangelio del Hijo del Hombre, presenciarás las parábolas de Jesús como
profundos dramas psicológicos. Verás la Parábola del Hijo Pródigo no solo por
los ojos del hijo que se equivocó, sino a través del amargo resentimiento del
hermano mayor que se quedó en casa. Te sentarás en el banquete farisaico y
verás la falsa moralidad del anfitrión ser despedazada por las lágrimas de una
mujer con un frasco de perfume.
